Ven, que te quiero escribir poesía,
Ven, que me asfixia este ardiente deseo
Ven, que de tanto soñarte no veo
Nada que no me encamine en tu vía.
Ven, que te quiero escribir cada día,
Ven, no te vayas, que sólo en ti creo,
Ven, que tú guardas los versos que leo
Tantos que tiembla la noche más fría.
Ven, pero tráeme el calor de ese fuego
Ven y rebélate, gata traviesa,
Ven y despierta en mi pluma el sentido.
Ven, y digamos que amar es un juego,
Ven, que contigo ya nada me pesa;
Ven, que contigo esto es más divertido.