Tres décadas de lunas al desnudo,
de eclipses desnudándose en la luna
cantando, entre las olas de un mar mudo,
la nana que bailó desde la cuna.
Tres décadas de estrellas reflejadas
fundidas en el rostro con un beso,
crisol del universo en la mirada
rielando un horizonte de sucesos.
Tres décadas de soles en la frente,
temblores planetarios en los ojos
y lluvias en las alas de cometa.
Tres décadas de luz iridiscente
filtrada gota a gota en los cerrojos
abriendo, entre los labios, su silueta.