sábado, 30 de marzo de 2024

Crítica constructiva

 

¡Que escriba verso libre, dice el tío!

Si fuese algo tan fácil, tan sencillo...

Ya sé que soy arcaico y sabidillo:

Confitar los sonetos es lo mío.


Dirá que por correcto, sueno frío,

Que ve más emoción en el membrillo,

Y es que no sé escribir sin cabestrillo:

Rimar en verso libre es todo un lío.


Y puede que le suene algo redicho

A todo el que se sale de mi nicho

—Nacidos de este siglo y el pasado—;


Pero ¡no pasa nada! Saco pecho

Y cuelo endecasílabos estrechos

Sabiendo que no encajo en ningún lado.


viernes, 29 de marzo de 2024

Lágrimas de perla


Mis lágrimas de perlas infantiles

Son lágrimas de llantos infernales

Tormentas que rompieron más sutiles

Mentiras que en la calma son iguales.


¿Será este resquemor, talón de Aquiles,

Despierto al más pequeño de los males

La fuente que una lágrima hace miles,

Desierto evaporado en estas sales?


No es triste, no es alegre, ni azorada,

La lágrima que llora en esta nada:

Es negra, por su blanco más profundo.


De nuevo en esta lágrima me escondo

Cayendo en los abismos hasta el fondo

Sin cuerpo, corazón, ni voz, ni mundo. 


viernes, 22 de marzo de 2024

Amanecer primaveral


¡Buenos días! —saluda un mundo libre

Paisaje de mi pluma desatada

Al cielo que se teje por su punta

Y al cielo que entreteje mi mirada.


¡Buenos días! —responde el horizonte

Lejano, el horizonte que no calla,

Ardiendo por el sol de cada verso

Dorada incandescencia en mis palabras.


¡Buenos días! —se suman las canciones

Del árbol que compone en mi ventana

El cálido trinar de primavera

Seguido por un coro de campanas.


¡Buenos días! —escribo alegremente

Al mundo, al horizonte y a las ramas

Cantando cada letra y cada rima

Bailando en el poema sobre el alba;


Y viajo, liberado por el vuelo,

Alzando mi camino en estas alas;

Y vuelve a amanecer la poesía,

Aurora de belleza, luz del alma. 


martes, 19 de marzo de 2024

Cielo abatido


A Sofía


La nube con que callas a la nada,

La lluvia que ha nacido de tu frente,

Se teje sobre el cielo lentamente

Bordando y desbordando en tu mirada.


Tus cejas lo confiesan abatidas,

Enfrían de tus ojos el dorado

Ocaso en la tristeza congelado,

Invierno de las flores, de mi vida.


¿Tú dices —inocente— que lo ignore?

Me importa, si eres tú mi primavera,

Mi niña sempiterna, mi sincera

Y eterna dulce niña de las flores.


Así que no lo calles más, y eleva

El cielo que sostiene tu candor

Que no permitiré ningún dolor

Y no te habré dejado cuando llueva.





sábado, 16 de marzo de 2024

Invicto


Yo nunca aceptaré la oscuridad

De un niño que se siente abandonado,

Un huérfano al que falta humanidad,

Demonio de un infierno congelado.


Yo nunca aceptaré como verdad

Que el tiempo se define en mi pasado,

Que no tengo calor y voluntad

Y un mundo que escribir regenerado.


Por eso yo no acepto la derrota

Como un final, la puerta que se cierra,

Un túnel sin salida, sin sentido.


Acepto que he crecido gota a gota,

Que pronto avistaremos nueva tierra;

Que yo sigo luchando, y no he perdido.