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jueves, 29 de junio de 2023

Dédalo

 

Otra vez, manía oscura

En la fosa caes tan bajo,

Otra vez todo el trabajo

Al capricho no perdura,

otra vez es la insegura

Viga eterna del vacío

El sustento de mi brío

Carcelero de cristal,

Otra vez me vence el mal

Que atormenta al niño mío.


Otra vez pido a su cielo

El perdón que he destruido,

Y en el llanto va el olvido,

Y en el grito, mi desvelo;

Otra vez le imploro, anhelo

Que repare lo bordado

Entre estrellas anudado

Entre llamas crepitante

Y en cenizas al instante

Reducido y profanado. 


Aquí viene su respuesta:

—No fustigues padre, el mundo

Que creó aquel vagabundo,

Ni renuncies la dispuesta

Voluntad, pues es honesta

Si en el tiempo va la edad

Más pequeña nimiedad,

Y esquivando tu razón

Te comprendo, si el perdón

Pronto va en la voluntad. 


Suelta el látigo, si entiende

Quién será el único dueño

Este frágil, breve sueño

De tu vida, pues ofende

Ver el hilo del que pende

Sobre tu cabeza, espada

De Damocles, más no es nada

Que te pueda acobardar:

Eres rey de este lugar

Y eres luz en la velada.


Sé el que en lágrimas escribe

Enjugadas sobre el verso,

Y conjuga el universo

Que has creado y del que vive

Cada historia que concibe

Entre líneas tu libreta

Escapando de esta treta

Del demonio en las tensiones

Que a las puras intenciones

Ya sanaste, buen poeta. 


Quedará sólo en tu mano

Ser el nuevo amanecer

En la noche de tu ser,

Resurgiendo más humano

Si rechazas lo profano

De aquel pozo y sus espinas;

Ya escapaste de sus ruinas

Y ascendiste renovado

Contra todo tu pasado

En las ascuas mortecinas. 


Nunca olvides que este ahöra

Sólo es una disonancia,

Y recorta la distancia

A este cielo que te llora,

Pues la llama es indolora

Si no existe algún dolor

En el más tierno calor

De las letras más sinceras,

Si no importan las esperas

Cuando vives por amor.


lunes, 21 de noviembre de 2022

Reconciliar el pasado


Perdóname, padre humano

Pues otra vez sucumbí

Al ignorante que fui,

Aquel escritor lejano

Que en la tinta, bien temprano

Era un niño de tristeza

Ensoñando la proeza

Que la noche le velaba

Tan oscura, y la callaba

Sin consuelo en mi cabeza.


Perdóname, padre amado

Pues otra vez estas horas

Tardías en las que lloras

Este niño abandonado

Son de otro tiempo pasado;

Enfrentadas cara a cara

Ya no me pesa la tara

Que lastraban desde el suelo,

Y ya no me traen desvelo

Si mi cielo las repara.


Perdóname ese abandono

Del niño que hemos criado

Tan inocente y amado,

Tan bello sobre su trono,

Tan frágil cantando el tono

De su risa a la silueta

Del vestido que sujeta

Por su preciosa canción

Cuando vibra de emoción

Y se convierte en poeta.


Perdóname, niño mío

Que vives bajo mi pecho

Seré tu lumbre y tu techo,

Te guardaré del vacío;

Te alejaré del hastío

Donde el corazón me guía

Donde siempre brilla el día,

Donde la voluntad arde

Cuando despira la tarde;


Donde todo es poesía.




lunes, 14 de noviembre de 2022

Frontera

 

En Castilla no hay un cielo,

Pues cayó de la tormenta

De mis ojos más violenta

Al clavarse contra el suelo

Con el rayo, a cuyo vuelo

Quedó escrito en la pupila

Un destello donde enfila

Su desgarro en la mirada;

Y aunque ya no quede nada

Queda un ánima intranquila.


Hoy de nuevo este puñal

Hiere el cielo destejido

Y secuestra este sentido

De la vista, que abre en sal;

Mientras cae tras el umbral

Otro cielo más lejano

Que aquel cielo castellano,

De tormenta ya vencida

Cuyo trueno nunca olvida

En la tinta de la mano. 


Nunca dejo de escribirte

Su silencio en poesía,

Si te escribo todavía

Lo que no puedo decirte

Sin distancias, al sentirte

Tan lejana, si en tu frente

Ya ha caído cada puente

Que a tu lado me acercaba,

Si hoy mi letra es sólo esclava

De un suspiro muy paciente. 


En mi voz sigo sincero,

Si tan leve al esperarte

Me susurro bien aparte

Que entre los versos espero;

Y después siento que muero

Cuando te veo besar

Otro cielo de otro mar,

Aunque en el poema calla

Lo que al sentimiento estalla

Y yo no puedo acallar.


Ahora vives por aquel,

Dibujando en la planicie

De emociones la molicie

Que has desatado por él,

Mientras bebes de la miel

De sus labios, y en consuelo

Te refugias en el duelo

Que te aleja en el vacío.

Sólo queda un fuego frío

Donde ayer había anhelo.


En sus brazos tal vez celas

Tan feliz este momento.

Poco importa lo que siento.

Sólo importa que ahora vuelas

Persiguiendo las estelas

Que te llevan al futuro,

Abrazándote al seguro

Cielo en blanco, ni una nube

Que recuerde que sostuve

Lo que sentiste tan puro.


Puede que nunca regrese

Aquella luz que tuvimos,

Si acaso, alguna vez, fuimos.

Quizá mi pluma no cese

De escribirte cuando pese

El murmullo de tu ausencia,

Y tal vez es inocencia

Ensoñar que la distancia

Se recorta en resonancia

De apagada incandescencia.


Esperanzas que no importan

Cuando tal vez ya me olvidas.

Sé muy bien que en otras vidas

Otras estrellas aportan

Otra luz, y aunque me cortan

Como rocas afiladas

Estas letras escarpadas,

Ya no sangro cuando escribo

Silencioso el verso esquivo

De las lágrimas veladas.


Ya no escribo cuánto añoro

Sostenerte entre mis brazos

Dibujando entre los trazos

De tu rostro, en este coro,

Tu sonrisa, que atesoro

De un recuerdo tan querido;

Sólo escribo en el olvido

Lo que pierdo al recordarte

Porque no podré olvidarte

Aunque ya te haya perdido.




martes, 9 de agosto de 2022

Desamor imposible


Sé que tú no eres consciente

De lo mucho que ha costado

Desterrarme de tu lado

Alejarte de mi mente

Escribiendo lentamente

Cada lágrima al perdón

Concediendo a la razón

Lo que escapa al pensamiento

Afrontando lo que siento

A pesar del corazón.


Pues le pesa perdonarte

Si ya fuiste perdonada

Y aún así no vale nada

Si no das punto y aparte,

Si no puedes ni acercarte

Sin hablar desde el rencor,

Y si ofuscas el dolor

Con que tiñes tu cristal

Pues tú sólo entiendes mal

Aunque te hable en el amor.


Sí, le pesa hasta el sonido

Del recuerdo de tu voz

Desbocando siempre atroz

El tambor de mi latido;

Ya no hay guerra en el olvido

Ni hay asedio en esta ausencia

Ni dolor, ni diferencia

Que me lleve a tu batalla,

Sólo un corazón que calla

El temblor de tu presencia.


Y lo siento, de verdad.

Sabe Dios que lo he intentado,

Que he cedido, que he negado

Que he tenido voluntad,

Pero sé que en realidad

No hay nada que pueda hacer.

Aunque te pueda querer

Pues tú me diste la vida,

Mi alma perdona, no olvida,

Y ya no te quiero ver.


Y aunque sea indiferente,

Aunque sólo eres historia

Siempre guardo en la memoria

Que me amaste tiernamente;

Antes de formar un frente

Sí me diste amor sincero

Y es por ello que te quiero

Aunque no sepas quererme.

Puede que vuelvas a verme

Pero es algo que no espero.


Tal vez algún día veas

Redención, perdón o calma

Tranquilidad en el alma

Despojándote las feas

Emociones. Tal vez seas

Luz de un corazón seguro,

Y es mi deseo más puro

Que al fin puedas ser feliz

Sin tomar cada desliz

Como algún final oscuro.


Tal vez llegue ese momento

En que escuches otras voces,

Y paciente con los roces

No los lleves al lamento;

Tal vez busques movimiento

Y perdones del pasado

Cada fallo ya olvidado

Por el tiempo que repara,

Y tal vez sueltes la tara

De un pesar regenerado.


Pero no será conmigo

Pues tuviste tu momento

Y se ha perdido en el viento;

Ya no deseo tu abrigo

Ni quiero crecer contigo

Ni compartir mi alegría

Ni escribirte poesía

Ni saber qué tal estás.

Ya no quiero luchar más

Una lucha que no es mía.