jueves, 24 de julio de 2025

Profecía


El mundo estará lleno de demonios 

Y monstruos que devoran pesadillas;

El mundo será un puto manicomio

De niños abrazados a cuchillas.


El mundo exhalará con el plutonio,

Su carne vivirá de las pastillas;

El mundo prestará su testimonio

En morse semimuerto de bombilla.


La tierra llorará en un grito inmundo,

El alma morirá como un insecto,

El odio violará todas las cunas.


Y el día que no quede en este mundo

Ni amor, ni compasión, ni simple afecto...

Entonces rezaremos a la luna.


martes, 15 de julio de 2025

Luces Zodiacales

 

No quería escribirte

ni liras ni sonetos

porque tengo más miedo de llorarte

del que tengo a morir. 

He viajado entre fotos

trepando por los días ya tachados

a un mundo extraterrestre

que llamábamos “Nueva Poesía”.

Veía nebulosas en tus ojos,

tus estrellas lloviendo

sobre una luna tímida

jugando entre las nubes de tormenta.

Veía dos siluetas de una noche,

sus manos enlazadas,

después de evaporar

los ríos y las calles

de la ciudad dormida

hasta el amanecer,

robándole a las sombras su silencio.

 

Ayer me preguntaron si te quiero.

No supe responder. Maldita sea.

Te quise como nunca quise a nadie.

Decía estar casado 

con todas las estrellas.

Escribía por ti,

escribí cada verso

como alguien renacido

de un útero que al fin me merecía.

Escribí como pude, 

todo lo que pude, 

sabiendo que tu sangre era mi tinta.

Eras un trazo escogido.

Te escogí tantas veces.

Y si hubiera otra vida 

volvería a escogerte. No lo entiendes.

 

No quería escribirte más. Supongo

que no tengo remedio.

Soy poeta por ti. Fuiste mi trazo.

Pero ya me da igual. 

Ya quiero pasar página

y evaporar mi fuego a quemarropa

como el cañón del rayo al suicidarse;

sacarme el corazón a escopetazos,

lavarlo con lejía

y dejar de buscar como un imbécil

tus luces zodiacales.

 

El medio paso no era la distancia,

sino el nudo que unía

tu negro firmamento con mi tierra:

la lluvia, el petricor, 

el agua de la calle

entrando en mis raíces

como un eco del cielo

que hoy te llora en cometas.