No nos ha acompañado de Babel
Su viento caprichoso de albedrío
Llevando en el susurro tan sombrío
La amarga desventura de su hiel.
Pero esta voluntad me lleva fiel
A verte a medio paso en nuestro brío
Que no nos detendremos en el frío
Susurro que me aleje de tu piel.
Sonríe entonces, musa más amada,
Y enjúgate las lágrimas que llora
Tu cálida ilusión contra este viento.
Avanza medio paso, que no hay nada
Que pueda separarme de ti ahora
Pues guardas en tus ojos el momento.