lunes, 28 de noviembre de 2016

Luces y sombras

Jardín de las Elegías, Santiago Rusiñol
Quizás sólo fuiste brisa callada
En las hojas de un jardín olvidado,
Y en el viento susurro
Que quizás te quería;

Quizás fuiste algún poema sin tinta
Bordando compasión
En un verso, y quizás 
Sí me amaste; pero nunca me amaste. 

Quizás...


Quizás sólo fue mi amarga nostalgia
La que quiso alejarte.

Quizás sólo fuiste trazos rasgados
De un corazón sin color, dibujado  
En el lienzo del rostro
Con que miras distante;
Quizás siempre fuiste menos que el arte,
Quizás sólo fuiste el arte en mis ojos.

Quizás nunca pude encenderte el alma
Quizás tú nunca apagaste la mía;

Quizás ni ardí en tu pecho,
Ni canté tus silencios,
Ni sané tus heridas.

Quizás, quizás sólo fuiste, quizás.


Iván, el vagabundo.

martes, 18 de octubre de 2016

Crescendo

Acostúmbrate a lugares ruidosos.

El mundo está lleno de ruidos,
De sonrisas, caricias, 
De caídas y estruendosos finales
Que son telón de la escena inconstante,
Tardía, entre los ojos 
Del mismo que la vive.

Acostúmbrate a lugares ruidosos,

No al silencio del alma 
Envuelta en sus ideas;
Busca escribir allí donde confluyen
Los gritos de guerra en cantos de paz.

Acostúmbrate a lugares ruidosos,

Lejos de soledades 
Del escritor romántico,
Lejos de sombras, de las arias tristes,
De los lamentos y de los susurros, 
Lejos de conspiraciones secretas
En salas de un palacio 
Que cae sin derramarse;
Lejos, muy lejos de aquellos que creen
Que el silencio puede decirlo todo.

Acostúmbrate a lugares ruidosos,

A cantar canciones desentonadas 
Tan solo por cantar,
A sentir el piano volcar tus puertas,
A envolverte en las olas 
De un mar enloquecido,
A los vientos que mueven 
Las velas libres, y empujan silbidos 
A lo largo de un mundo
Que ríe diciendo constantemente:

Acostúmbrate a lugares ruidosos, 
Y déjate llevar
Al paso de la música 
Que baila sin compás.


Iván, el Vagabundo