Es difícil dejarte ir tan temprano
Si aún no desveló la madrugada
Su sol de noche, luna sonrojada
Abriendo en tu sonrisa tan liviano.
Acabo de bajarme de aquel vano
Y pobre telescopio de la nada
Soñando en añoranza tu mirada
Que acota un medio paso más lejano.
"Pues ven" es lo que digo en inocencia
Rogándote otro beso en la velada
Si el tierno gesto que me trae tu olor,
El cálido recuerdo de tu esencia,
El brillo de una estrella reflejada...
Es dulce, y sólo nuestro, petricor.