viernes, 30 de septiembre de 2022

Última luz en la noche


Agitas los latidos de la vela

Que tan leve ilumina intensamente

La cálida esperanza del presente

Trayéndome tus pasos, sin que duela


La ausencia, si no apaga ni recela

Brillando contenida, muy paciente,

Mi pura voluntad incandescente

Buscando reencontrarte en nuestra estela.


Y sé que todo avanza a paso lento,

Y aunque pasen los años, no es seguro

Que vuelvas a tenerme en tu confianza.


Pero es esta ilusión el sentimiento

Que vence al miedo, y arde siempre puro:

Buscarte es una forma de esperanza.



jueves, 29 de septiembre de 2022

Contemplaciones

 

Hay un gesto que aún añoro:

Verte si estabas sentada

Con la rodilla cruzada

Sobre el suelo, con el coro

De tu frente despejada,


Mirando sobre el vacío

Del aire que contemplabas,

Cabeza alzada, si estabas

Ausente y al lado mío

Y en suave aura brillabas.


Despojado de mi aliento

Contemplaba tu postura

Tan inmóvil, la figura

De tus labios sin momento,

De tu rostro la hermosura;


No podía contenerme

O apartar la vista apenas

Ensoñándome en las buenas

Emociones, mientras duerme

Tu canción, mientras resuenas.


Contemplaba tu mejilla,

Tu nariz, la luz bordada

Del contorno en tu barbilla,

Despertando de la nada

Otro fuego en el que brilla


El celeste de mi cielo

Cuando tu rostro se gira

Tan prudente, cuando estira

Cada línea en la que vuelo

Si sonríes, si me mira


Un Otoño sobre Invierno,

Y a dorada luz suspira

En tus ojos; no respira,

Sólo te contempla tierno...


Contemplaba, en una lira.





miércoles, 28 de septiembre de 2022

Luz de vela

A Omar


 Brillamos entre sombras de ceniza

Reposo de unas llamas desbocadas

En falsas libertades

De este mundo que arde y no respira;

Un fuego levantándose en el viento

De un incendio fingido.


En sus lenguas se mezclan incoloras

Y ahogadas en ruidosa vanidad

Las palabras, casi extintas, casi brasas

De sombras todavía.


En medio de estas formas inconstantes

Alcanzo a contemplarte tan callado

A tientas, observando con las manos

Lo que arde en una vela tan humilde.


Así te veo, lumbre del vacío

Brillando muy sutil en la tormenta

Tejida entre relámpagos de llanto.


Te veo y tú me ves, y se despierta

El cálido susurro de un poema

Más libre que el incendio descarnado.


Te veo, leve luz, entre la nada

Si ofreces a la muerte tu sonrisa

Y ofreces a la vida tu sentido.


Te veo sobre el libro que regalas

Abierto a ser leído transparente

Abriendo el corazón de las palabras.


Y das en este ruido tu silencio

Brillando solamente en una vela;

Te veo aunque mis ojos no te miren.


El mundo es un incendio sin color

Sin luz, sin rostro, sin figura,

Y escribes en el aire

Los instantes que prende una cerilla.


Pero te veo, hermano,

Porque cuando te veo, al fin comprendo

Que una vela puede encender el mundo.



jueves, 22 de septiembre de 2022

Plutón


Es eco del recuerdo de tu estancia

La estela plateada de tu vuelo

Llevando en esta ausencia mi desvelo

Bailando con tu frágil elegancia;


Y ahöra te contemplo en la distancia

Mirándote pequeño desde el suelo

Abriendo de mis ojos hasta el cielo

Silencios de tu blanca resonancia.


No es algo que entristezca lo que escribo,

Si veo en el destello que recibo

La estrella que persigo todavía.


No pierdo el sentimiento del que vivo

Eterna voluntad, bello motivo

Ardiendo en escribirte, cada día.



 

miércoles, 21 de septiembre de 2022

Septiembre


Hoy sé que la voz del cielo

Duerme acunada en mis ojos,

Contemplo el celeste lienzo

Teñido entre sombras de rojo:


Matices de un dulce recuerdo

Que duerme en las hojas de oro

A tono de un leve destello.


Rebela entonces mi aliento

Besando la luz del Otoño,

En cuya mirada ahora vuelo

Por alas de un haz luminoso


Sentado a la sombra de un fresno,

Escucho una flauta sin rostro

Cantando temprano al invierno;


Será este susurro del viento

 La nana que en suave reposo

Acuna el ocaso en su tempo.


Ahora duerme, envuelta en la mirada

        Atenta del que viaja y no es viajero,


Duerme ahora, y despierta renovada


Tras caer

                      la última nieve

                                                        de enero.





miércoles, 14 de septiembre de 2022

Cielo Diurno


Cada vez que miraba tus mejillas

Alzabas en mis ojos frágil vuelo

Riendo contenida con recelo

Y pronto desatada entre cosquillas;


Así yo me abrazaba a tus costillas

Tan pronto como el día trae desvelo,

Tan sólo por oír la voz del cielo

Saliendo de tus labios cuando brillas


Trayendo con tu risa la inocencia

Que guardas de la aurora, amaneceres

De azul tranquilidad y de consuelo.


Aunque ahora nos sintamos en ausencia

Recuerda siempre, Iris, que tú eres

La mujer más insólita del cielo.