No puedo dormir, si sé que no duerme
La misma noche que inspira mi sueño
Tan agitada y tan frágil por verme,
Tan inocente, tan pura en su empeño.
Duerme, mi amor, soñarás con mis ojos
Cuyo celeste te acuna en su centro,
Paz sin tormentas, y mar sin enojos,
Siempre buscando en los tuyos su encuentro.
Duerme, mi diosa, mi dulce Afrodita,
Deja la luna en tus labios escrita
Cuando te ensueñes en besos de cielo;
Duerme y regala mi luz favorita,
Esa que al verso me tienta y me incita,
Esa que miro al soñarte en desvelo.