Yo sé muy bien que no quisiste hacerlo
Y sé también que estás arrepentido,
Que todos los errores que aquí arrastras
Son ya de otro pasado y de otro olvido;
No llores, por favor, que todavía
Abrazando tus penas yo camino,
Pues tú siempre serás mi niño amado,
Que tú siempre serás mi dulce niño.
Yo sé que sólo miras con tristeza
Aquello que te sigue si te has ido,
Mas sé que recuperas tu alegría
Si entornas tu mirada hacia el destino
Abriendo cada puerta por tus manos
Cerrándote al enojo con pestillo,
Durmiendo, sin pesares, en mis brazos
Soñando en este hogar que has construido.
No temas, niño mío, tu pasado
Que no habrá mal alguno ni vacío
Que aleje de mi hoguera tu sonrisa
O impida que te guarde contra el frío
Desierto de inclemencia sin arenas,
Océano sin olas, tan baldío;
No temas, mi pequeño, nunca temas,
Pues yo sé que tu nombre es "Amor Mío".
Volvamos a ser una sola vela,
Brillemos conteniendo nuestro brillo
Alzando nuestra voz entre susurros
Cantando lo que nunca se habrá oído;
Y enjúgate las lágrimas, sonríe,
Que tú eres toda fuente de cariño
Si enciendes cada noche con tu risa
Y vibran por tu mundo mis sentidos.