viernes, 28 de abril de 2023

Percibir la existencia


Si sientes el abismo que te acecha

Descubre nuevamente que estás vivo:

No esperes a sentir cerca su fecha,

No esperes a tener algún motivo.


Si sientes que la vida es más estrecha,

Que el cuerpo que hoy habitas es pequeño,

Recoge nuevamente la cosecha

De un tiempo que se pasa como un sueño.


Si sientes que tu percepción escapa,

Que el cuerpo es una jaula que te atrapa,

Que no encuentras sentido en los sentidos...


Renace en este instante que percibes

Y siente nuevamente cómo vives:

Olvida que nacemos del olvido. 


lunes, 24 de abril de 2023

A quien no puede morir


Yo no quiero escribirte una elegía

Ni ahöra en este sueño del entonces,

Ni luego en el vivir del todavía,

Ni nunca en el morir por cuánto llores;


Pues muere con tu aliento que respire

El trazo que inspiraste en más que amores,

Y no podré escribirlo si no encuentro

La estrella que llenaba mi horizonte,


Ni el agua que se agita por tu seno,

Ni el mundo que otros ojos no conocen

Abriéndose en la viva nebulosa

Velada tras la noche que lo esconde,


Ni el campo de amapolas, si marchito,

No ofrece de mi pluma los colores,

Ni el eco que es destello silencioso

Si deja de esquivarme tras el monte;


Ni el astro que traía poesía

Cayendo en cada línea que recoge

La voz de esta elegía nunca escrita

En este último verso en que reposes.


Mi pulso se estremece por pensarlo,

El llanto de mi pecho ya se rompe

Sintiendo que al faltarme tu voz suave

No quedarán palabras que me importen;


Es duro concebir que el mundo es frío

Si no hay un firmamento que lo arrope,

Es duro... Más difícil escribirlo

Si no quedan estrellas que lo borden;


Es duro imaginarse en el baldío

Jardín en el que ya no crecen flores

Nacido de este cielo que se arroja

Al mar cuando la lluvia lo evapore.


Por eso, amor, te pido que levantes

Tu rostro hacia las manos que lo tomen

Si alguna vez cayendo en el abismo

Te sientes arrastrada por sus voces;


Si alguna vez la vida te maltrata

Acuérdate de mí, mi dulce noche,

Que yo nunca me canso de mirarte:

Toda mi voluntad te corresponde.


sábado, 1 de abril de 2023

Testimonio de un poeta involucrado


A Sonia


Yo que era aquel novato de las liras

Luchaba contra el ritmo en este trance

Que quiebra el pie quebrado en cinco pasos

Y que es para el novicio todo un lance

Pues guarda endecasílabo su ritmo

Melódico, y en tónico sextante;

Y yo, que por mi métrica imprecisa

Apenas me alejaba del romance

Abriéndome en un falso verso libre

Cerrándome a rimarlo, pues en balde

Los versos daban sílabas forzadas

Violentas al romperse en el remate.


De pronto llegué a alguna cofradía

De locos describiendo disparates,

De espíritus tejiendo en la palabra

Las hebras con que visten los amantes,

De gatas y piratas y ladrones,

De flores y jardines y rosales,

Y algún contrabandista de sombreros

Vistiendo sus colores como traje;

Y yo, que era más diestro con las letras

Llegué más confiado por el arte

Mayor que me acercaba a los sonetos

Bien rematado en rima consonante.

 

¡Ay! Fui tan inocente, y fue fortuna

Que aquí estaba la gata más lïante:

Más que una veterana sonetista

Es reina de sonetos innegable,

Mujer tan gatométrica y honesta,

Esdrújula, mayúscula, y aparte

La diva que de vino deja huellas

De poesías más extravagantes;

Ella va siempre armada y peligrosa

Con la palabra, y lleva en su equipaje

Más leve y más profundo, lo sincero

Que con el corazón siempre comparte. 


De que hoy yo sólo exprese con sonetos

Lo que hace un año fuese algo impensable,

De armarme en destrozar las estructuras,

De darme en lo que escribo más coraje,

De ser una maestra, una mentora

Que guía algunos pasos de este viaje,

Y de ser, sobre todo, buena amiga;

De todos estos cargos es: culpable.