No dejas de mentirte, niño mío.
Tal vez sientes que vas paso tras paso
Derecho a consumirte en el vacío,
Pero son sólo errores, no tu ocaso.
Tal vez te has entregado al desvarío
Y llegan mis palabras con retraso:
Aunque sientas que el mundo es más sombrío
Mi amor siempre es profundo, nunca escaso.
Me tienes, aunque tú me sientas lejos.
Me tienes abrazando tus abismos
Y tienes mis susurros de tu lado.
Y siempre me verás en tus reflejos
Pues soy lo que más amas de ti mismo:
Yo soy tu voluntad, mi niño amado.