Las calles desnutridas sobre escombros,
las ruinas cobijando a los extraños,
el pozo de escasez sobre los hombros,
los dientes masticando sus engaños,
los niños como gatos callejeros,
las zarpas en el vientre quebradizo,
el hambre palpitando en aguaceros,
la muerte en el estómago plomizo,
las ratas escondidas en las ruedas
lamiendo sus heridas en monedas,
la ausencia de la propia humanidad,
tragarán, de una sola bocanada,
el cieno en la garganta desvirgada
y el polvo que alimenta esta ciudad.