El drama no es saber que los amigos
caducan sin decirnos una fecha;
el drama es no arroparse con su abrigo
temiendo deshacerse en esa brecha.
El drama es el amor que no aceptamos,
amor que no creemos merecer;
el drama es este llanto que apostamos
muriendo al poco tiempo de nacer.
El drama es una risa silenciada,
la finta de un abrazo desdoblado,
el eco de una letra derretida.
El drama es la amistad traicionada,
llorar y no tener a nadie al lado:
hacer sólo un teatro de la vida.