lunes, 21 de noviembre de 2022

Reconciliar el pasado


Perdóname, padre humano

Pues otra vez sucumbí

Al ignorante que fui,

Aquel escritor lejano

Que en la tinta, bien temprano

Era un niño de tristeza

Ensoñando la proeza

Que la noche le velaba

Tan oscura, y la callaba

Sin consuelo en mi cabeza.


Perdóname, padre amado

Pues otra vez estas horas

Tardías en las que lloras

Este niño abandonado

Son de otro tiempo pasado;

Enfrentadas cara a cara

Ya no me pesa la tara

Que lastraban desde el suelo,

Y ya no me traen desvelo

Si mi cielo las repara.


Perdóname ese abandono

Del niño que hemos criado

Tan inocente y amado,

Tan bello sobre su trono,

Tan frágil cantando el tono

De su risa a la silueta

Del vestido que sujeta

Por su preciosa canción

Cuando vibra de emoción

Y se convierte en poeta.


Perdóname, niño mío

Que vives bajo mi pecho

Seré tu lumbre y tu techo,

Te guardaré del vacío;

Te alejaré del hastío

Donde el corazón me guía

Donde siempre brilla el día,

Donde la voluntad arde

Cuando despira la tarde;


Donde todo es poesía.