martes, 15 de noviembre de 2022

La última palabra


Ya no me queda nada que decir

Pues ya lo he dicho todo bajo el ruido

Sin que oyeras palabra ni sonido

Ni llanto, ni lamento al escribir.


Ya no me queda más que sonreír

Lejano, indiferente en el olvido,

Y atar del corazón cada latido

Ahogado por la tinta hasta morir.


Ya no me queda nada, salvo huellas

Que llevan donde ya no queda nada;

Y mi alma se resiste a comprender


Que todo se ha marchado a las estrellas,

Que ya no hay luz de luna plateada,

Que no me queda nada que perder.