En esta última luz que extingue el día
Alcé, por mi fortuna y mi consuelo,
Los ojos, viendo cielo sobre cielo
La escena que entre nubes se escribía
Batalla en la purpúrea tarde fría
Dos héroes enzarzados en su duelo,
Por sangre un oro ardiente sobre hielo
Cayendo, si una lanza arremetía
Hiriente sobre el dorso, y respondía
El fiero contrincante en su bramido
Abriendo el corazón en rebeldía,
Rompiendo así la breve luz tardía
Que bate en retirada el fuego herido
Y en brazos de la noche se confía.
