Yo nunca aceptaré la oscuridad
De un niño que se siente abandonado,
Un huérfano al que falta humanidad,
Demonio de un infierno congelado.
Yo nunca aceptaré como verdad
Que el tiempo se define en mi pasado,
Que no tengo calor y voluntad
Y un mundo que escribir regenerado.
Por eso yo no acepto la derrota
Como un final, la puerta que se cierra,
Un túnel sin salida, sin sentido.
Acepto que he crecido gota a gota,
Que pronto avistaremos nueva tierra;
Que yo sigo luchando, y no he perdido.