martes, 19 de marzo de 2024

Cielo abatido


A Sofía


La nube con que callas a la nada,

La lluvia que ha nacido de tu frente,

Se teje sobre el cielo lentamente

Bordando y desbordando en tu mirada.


Tus cejas lo confiesan abatidas,

Enfrían de tus ojos el dorado

Ocaso en la tristeza congelado,

Invierno de las flores, de mi vida.


¿Tú dices —inocente— que lo ignore?

Me importa, si eres tú mi primavera,

Mi niña sempiterna, mi sincera

Y eterna dulce niña de las flores.


Así que no lo calles más, y eleva

El cielo que sostiene tu candor

Que no permitiré ningún dolor

Y no te habré dejado cuando llueva.