¡Buenos días! —saluda un mundo libre
Paisaje de mi pluma desatada
Al cielo que se teje por su punta
Y al cielo que entreteje mi mirada.
¡Buenos días! —responde el horizonte
Lejano, el horizonte que no calla,
Ardiendo por el sol de cada verso
Dorada incandescencia en mis palabras.
¡Buenos días! —se suman las canciones
Del árbol que compone en mi ventana
El cálido trinar de primavera
Seguido por un coro de campanas.
¡Buenos días! —escribo alegremente
Al mundo, al horizonte y a las ramas
Cantando cada letra y cada rima
Bailando en el poema sobre el alba;
Y viajo, liberado por el vuelo,
Alzando mi camino en estas alas;
Y vuelve a amanecer la poesía,
Aurora de belleza, luz del alma.