Necesito quererme,
Hacer aquellas cosas que me elevan
Cuando el demonio duerme,
Trazar versos que prueban
Que en otra poesía ya me llevan;
Deshacerme del lado
Que al alma hiere en gélido rechazo,
Desprender el pesado
Pasado de mi trazo,
Vivir cada momento en un abrazo;
Y clavando las cruces
Que llevan a mi niño en el camino
Avivarle las luces
De un cielo peregrino
Soñando cuanto aguarde su destino.