Yo soy el defensor de aquella tilde
Tan grave y tan odiada en las escuelas
Que deja en los alumnos las secuelas
De un solo de academia más humilde;
Que solamente el sólo que acentúa
Precisa distinción, más distinguida
Si es mal gramatical, y así se olvida
Perdido al barbarismo que adecúa.
El solo sólo brilla por su acento
Quedando bien vestido en verso y prosa
Si es grácil y conciso y elegante;
Mas académico es el buen intento
Por adaptar al mundo cada cosa
Y sólo dejar solo al que es pedante.