miércoles, 21 de septiembre de 2022

Septiembre


Hoy sé que la voz del cielo

Duerme acunada en mis ojos,

Contemplo el celeste lienzo

Teñido entre sombras de rojo:


Matices de un dulce recuerdo

Que duerme en las hojas de oro

A tono de un leve destello.


Rebela entonces mi aliento

Besando la luz del Otoño,

En cuya mirada ahora vuelo

Por alas de un haz luminoso


Sentado a la sombra de un fresno,

Escucho una flauta sin rostro

Cantando temprano al invierno;


Será este susurro del viento

 La nana que en suave reposo

Acuna el ocaso en su tempo.


Ahora duerme, envuelta en la mirada

        Atenta del que viaja y no es viajero,


Duerme ahora, y despierta renovada


Tras caer

                      la última nieve

                                                        de enero.