Es eco del recuerdo de tu estancia
La estela plateada de tu vuelo
Llevando en esta ausencia mi desvelo
Bailando con tu frágil elegancia;
Y ahöra te contemplo en la distancia
Mirándote pequeño desde el suelo
Abriendo de mis ojos hasta el cielo
Silencios de tu blanca resonancia.
No es algo que entristezca lo que escribo,
Si veo en el destello que recibo
La estrella que persigo todavía.
No pierdo el sentimiento del que vivo
Eterna voluntad, bello motivo
Ardiendo en escribirte, cada día.