miércoles, 14 de septiembre de 2022

Cielo Diurno


Cada vez que miraba tus mejillas

Alzabas en mis ojos frágil vuelo

Riendo contenida con recelo

Y pronto desatada entre cosquillas;


Así yo me abrazaba a tus costillas

Tan pronto como el día trae desvelo,

Tan sólo por oír la voz del cielo

Saliendo de tus labios cuando brillas


Trayendo con tu risa la inocencia

Que guardas de la aurora, amaneceres

De azul tranquilidad y de consuelo.


Aunque ahora nos sintamos en ausencia

Recuerda siempre, Iris, que tú eres

La mujer más insólita del cielo.