miércoles, 28 de septiembre de 2022

Luz de vela

A Omar


 Brillamos entre sombras de ceniza

Reposo de unas llamas desbocadas

En falsas libertades

De este mundo que arde y no respira;

Un fuego levantándose en el viento

De un incendio fingido.


En sus lenguas se mezclan incoloras

Y ahogadas en ruidosa vanidad

Las palabras, casi extintas, casi brasas

De sombras todavía.


En medio de estas formas inconstantes

Alcanzo a contemplarte tan callado

A tientas, observando con las manos

Lo que arde en una vela tan humilde.


Así te veo, lumbre del vacío

Brillando muy sutil en la tormenta

Tejida entre relámpagos de llanto.


Te veo y tú me ves, y se despierta

El cálido susurro de un poema

Más libre que el incendio descarnado.


Te veo, leve luz, entre la nada

Si ofreces a la muerte tu sonrisa

Y ofreces a la vida tu sentido.


Te veo sobre el libro que regalas

Abierto a ser leído transparente

Abriendo el corazón de las palabras.


Y das en este ruido tu silencio

Brillando solamente en una vela;

Te veo aunque mis ojos no te miren.


El mundo es un incendio sin color

Sin luz, sin rostro, sin figura,

Y escribes en el aire

Los instantes que prende una cerilla.


Pero te veo, hermano,

Porque cuando te veo, al fin comprendo

Que una vela puede encender el mundo.