He venido a este bar
Alegre de vivir esta experiencia,
Para participar
Del poema, la esencia
Que surge en la conjunta incandescencia.
La gente está charlando
Ajena a desvaríos de mi luna;
En las horas, remando,
El reloj es la cuna
De un tiempo al que no tienta aguja alguna.
Una voz se levanta
Visible a los oídos de la audiencia
Y su espíritu canta
Llamando en impaciencia
El eco de poética presencia.
Las luces brillan leves,
Y son los escritores conocidos
En las instancias breves
Destello prevenido,
Heraldos de un poema enaltecido.
Yo soy el escritor
Poeta de una lira colorida
Trazando mi valor
En cálida bebida
Que eleva una sonrisa renacida.
Es dulce fantasía
Que rápida se agita en la botella
Fingida en poesía;
Tan valiente estrella
Alcanza a iluminarme en lumbre bella.
Las letras que se escriben
Volando en el papel de mi libreta
Los aplausos reciben,
Tejiendo la silueta
Del verso que me clama a ser poeta.