viernes, 27 de mayo de 2022

Refugio


Veo tu dulce mar

Deshecho por la lluvia del olvido

Que no quiere olvidar

El recuerdo querido

De instantes que las horas han perdido.


Es un cielo que llora

Silencio de tu océano apagado

En nostálgica hora

De otro tiempo pasado

Rompiendo el firmamento desvelado.


La nube peregrina

Se esconde por la noche que te vela

Tan profunda, e ilumina

De tus letras la estela

Que dejas en la pluma cuando vuela.


Un relámpago que hiere

Chocando con mis ojos se ha quebrado

Y entre las olas muere;

En tu rostro estrellado

Las nubes de tormenta han despejado.


Ya no temas los truenos

Ni el rayo que fulmina tus sentidos

Si te acogen serenos

Estos brazos queridos

A salvo de sus sordos estallidos.