La inspiración que parece
Un fantasma bajo el día
El escéptico diría
Que es el viento entre las ramas,
En su ronca melodía
Susurrándome las veces
Que soñé con tu ventana,
El que tan grácil se mueve
En la pluma desatada
Floreciendo en poesía.
Y yo sé que no es el viento,
Sino el mar de tus suspiros
Que acaricia mi cabello
Y me arrulla en su destino,
Sometiendo en aire bello
La canción de algún soneto
Embravecido.
O quizás rayo de luna
Despertando en los cristales,
Recorriendo los pasillos
Desvelado como un ángel
De una efímera hermosura;
Y el poeta, prevenido,
Canta en un coro distante,
Y dibuja con la pluma
Su contorno argentino.
Ese espectro de la luna
Es la luz que en tus pupilas
Se pasea alegremente
Por jardín de noche pura;
Tal estrella trae mis líneas
Descansando sobre el lecho
De las flores, que en mi frente
Recorre hasta tu pecho.