Cada hora me separa
Del calor de nuestros labios
Mientras vuelo en el abismo
Recorrido a medio paso,
Y buscándote en la noche
De tus ojos estrellados
Duerme azul en mis pupilas
Ese océano soñado.
Acunado por tu cielo,
Amainado en mi regazo,
Ahora duerme un sol eterno
En tu rostro despejado;
Y tentando al leve fuego
Que en la costa torna faro
Se desprende de algún sueño
(Entre nieblas señalado)
La caricia del deseo
Avivándose en mis manos.
Ya te escribe entre las líneas
Del romance enamorado
Un poeta cada estrella,
Y al oído susurrado
Cada verso del poema
Sobre el lecho suspirado
A tu rostro, firmamento,
En que posa cada trazo.
Escondido en tu sonrisa
Medio rostro ha desvelado
Disipado en tus mejillas
Mientras duermes en mis brazos.