Déjalo todo atrás,
Y no des rienda suelta a ese dañino
Demonio nunca más,
Que escribes tu camino
En una nueva página al destino.
No caben ya los males
Que tanto persiguieron tu pasado.
Hay más en cuanto vales
Que aquello que has dejado
En esa cicatriz que te han marcado;
No hay sólo oscuridad
Tampoco hay eco alguno en tus terrores:
Tan solo voluntad
Pues no quiero que llores
Sabiendo que en tu pecho nacen flores
Y canta un ruiseñor
A coro en el sonido de tu risa
Alejando el dolor.
Ya no tenemos prisa
Por darle a nuestro viaje, nueva brisa.