martes, 12 de septiembre de 2017

Novilunio

El Rostro Poético
Su ausencia despierta la noche en mi recuerdo.

Las estrellas hablan en aciago silencio.
El cielo se vuelve un desierto infinito.
Muere el piano y yo sólo grito
la azul melodía vibrando en mis dedos.

Entonces vuelve su rostro y brilla presente.
Entonces invade mi alma y vela mi mente.
Entonces tienta mis ojos y siento su fuente.
Entonces inspira las teclas rebeldes.

Por ella, los días pasan.

Y yo paso vagando entre sus blancos pentagramas.
Y el reflejo apagado despierta en el cielo.
Y siempre la veo: la Luna esperada.
Y siempre la siento. Mi alma derramada,
Y su rostro pidiendo el calor de mis dedos.

Mi amada Luna...


Iván, El Vagabundo
Para Eugenia, Amada Luna

lunes, 28 de noviembre de 2016

Luces y sombras

Jardín de las Elegías, Santiago Rusiñol
Quizás sólo fuiste brisa callada
En las hojas de un jardín olvidado,
Y en el viento susurro
Que quizás te quería;

Quizás fuiste algún poema sin tinta
Bordando compasión
En un verso, y quizás 
Sí me amaste; pero nunca me amaste. 

Quizás...


Quizás sólo fue mi amarga nostalgia
La que quiso alejarte.

Quizás sólo fuiste trazos rasgados
De un corazón sin color, dibujado  
En el lienzo del rostro
Con que miras distante;
Quizás siempre fuiste menos que el arte,
Quizás sólo fuiste el arte en mis ojos.

Quizás nunca pude encenderte el alma
Quizás tú nunca apagaste la mía;

Quizás ni ardí en tu pecho,
Ni canté tus silencios,
Ni sané tus heridas.

Quizás, quizás sólo fuiste, quizás.


Iván, el vagabundo.

martes, 18 de octubre de 2016

Crescendo

Acostúmbrate a lugares ruidosos.

El mundo está lleno de ruidos,
De sonrisas, caricias, 
De caídas y estruendosos finales
Que son telón de la escena inconstante,
Tardía, entre los ojos 
Del mismo que la vive.

Acostúmbrate a lugares ruidosos,

No al silencio del alma 
Envuelta en sus ideas;
Busca escribir allí donde confluyen
Los gritos de guerra en cantos de paz.

Acostúmbrate a lugares ruidosos,

Lejos de soledades 
Del escritor romántico,
Lejos de sombras, de las arias tristes,
De los lamentos y de los susurros, 
Lejos de conspiraciones secretas
En salas de un palacio 
Que cae sin derramarse;
Lejos, muy lejos de aquellos que creen
Que el silencio puede decirlo todo.

Acostúmbrate a lugares ruidosos,

A cantar canciones desentonadas 
Tan solo por cantar,
A sentir el piano volcar tus puertas,
A envolverte en las olas 
De un mar enloquecido,
A los vientos que mueven 
Las velas libres, y empujan silbidos 
A lo largo de un mundo
Que ríe diciendo constantemente:

Acostúmbrate a lugares ruidosos, 
Y déjate llevar
Al paso de la música 
Que baila sin compás.


Iván, el Vagabundo

sábado, 25 de octubre de 2014

Pianissimo.

Todavía la recuerdo.

Cuando las corcheas hablan 
En doloroso silencio.
Cuando la noche se vuelve
Blanco desierto infinito.

Ya no acaricia el teclado,
Y yo tan solo repito
Su azul melodía, rota,
Quebrándose entre mis dedos.

Y la siento intensamente.

Ahora muere la música 
Y la siento intensamente. 
Ahora llora el piano 
Y la siento intensamente.
Y ahora sé que no inspira 
Las vanas teclas rebeldes.

Qué más da, los días pasan;
Y yo me encuentro pasando
Pentagrama a pentagrama.

Es lo último que siento,
Estas notas apagando, 
Deshaciéndose en el viento.

Es lo último que siento,
Suspiros de mi recuerdo.  
Iván, el vagabundo.

miércoles, 11 de diciembre de 2013

Aire

Te olvidé, al final te olvidé.

Como se olvidan los pasos que andamos,

Como olvidar que los pájaros cantan;

Te olvidé, si olvidé que estoy respirando.


Te olvidé como las olas que rompen

En las piedras de nuestros paseos.

Como olvidar que el viento susurra,

Que el frio muerde, que el calor es tierno.


Te olvidé, como olvidarme del tiempo;

Y sin la luz de tus pupilas

Olvidé el olvidado cielo.


Te olvidé, porque quiso olvidarme tu ausencia

Y olvidé que mi alma no quiere olvidarte.

Iván, el vagabundo.