jueves, 12 de junio de 2025

Restos del Juicio

 

¿Eres deliberadamente cruel?

 

¿Disfrutas rebuscando entre las fosas

los restos de poetas innombrados

rompiéndoles los huesos y sorbiendo

el tuétano, raíz desencarnada?

¿Aunque griten, y lo hagan suplicando,

temblando hasta rasgarse las costillas,

dejando al descubierto

como un cerdo colgado boca abajo

el hueco que tú ocupas?

 

¿Absorbes de esa poca humanidad

la misma que careces?

 

¿Es este tu alimento?

¿Acaso te alimentas de crueldad?

¿O sólo es el colmillo venenoso

que punza tus heridas?

 

Poco importa que sea

otro poeta imbécil, proclamado

guerrero de la paz.

La poesía, dices,

es un arma cargada de futuro.

¿Pero qué sabrás tú de poesía

si no tienes clemencia,

y fusilas impune

a todo el que se acerca a tu alambrada?

 

Tu voz es una bomba

de construcción masiva,

pero en tu boca escribes cataclismos.

Decides ser volcán,

y arrasas las ciudades del amor

en flujos piroclásticos, veneno

de un odio que no entiendo.

 

Sólo eres la ironía de un castigo.

 

Llegados a este punto, me da igual,

apenas te conozco.

Prefiero que apuñalen las miradas,

prefiero que desuelles mis pupilas,

que arranques su aureola

y tragues el acero,

el mismo que fundiste,

antes de ser Pompeya

en la fractura abierta a tu Vesubio,

jardín petrificado

del amor que tú no entiendes.