A veces soy soldado en tus fronteras
Cruzando bajo el fuego de vanguardia,
Como único fusil, la taquicardia
Saltando tu maraña de trincheras.
A veces me confunden tus banderas,
Los cepos y el mordisco de tus minas,
La bala que me espera en tus esquinas,
La daga en tus palabras callejeras.
A veces hay acero en mi pupila;
A veces mi sonrisa es la muralla
Pintada sobre un rostro a medio hacer.
A veces el amor que me fusila
Supura en mis heridas tu metralla.
¿Quién puede arrepentirse de querer?