No quiero ser tu amigo, y es muy triste.
Jugaste mi cariño sobre un dado
Que mengua cara a cara, lado a lado:
El tiempo vuela y tú no lo entendiste.
No queda nada en ti de lo que fuiste,
Si había algo que hablar, lo habré olvidado.
Bajo ese sol de invierno acobardado
Secaron mis palabras ¡Qué despiste!
Secaron de mis versos las falacias,
Secaron de tus ojos mis pupilas,
Secaron los otoños que hemos sido.
Y en los secos meandros se destila
La tinta casi seca ¡Qué desgracia!
Si por secar, se seca hasta el olvido.