lunes, 2 de septiembre de 2024

Escandalosa madrugada

 

Se escucha como de ánimas los gritos

A un lado y otro lado de la vía,

Son ecos que nos dejan los cabritos

Despiertos a dos horas de otro día.


Las seis de la mañana da el chivato.

Un hombre se levanta, va en gayumbos

Y aviva el griterío: "voy y os mato,

Que hace sólo tres horas que me tumbo


Y en una me levanto, hijos de puta"

—Yo apenas lo comprendo, mas no escapa

Insulto tan sonoro a mis oídos.


El grupo escandaloso ni se inmuta,

Y el tren de madrugada se solapa:

Ni Dios puede dormir con este ruido.