Sin tragedia, no hay viaje.
Todo comienza tras una derrota
Aunque el abismo parece un final
Pues aguardando detrás del umbral
Cae de una fuente la luz, gota a gota.
Nace de un grito del alma ya rota
La última fuerza que cruza el cristal
Blanca, infinita, vestida de sal,
El resurgir de una fe más devota.
Rompe la muerte en las olas de vida,
Calla en silencio este abismo que olvida,
Guarda en su sombra la noche más pura.
Y ante la nada, el ardor que renace
Muere de nuevo, se extingue y deshace:
Héroe es el alma que crece en ruptura.