La chica de la mancha en la camisa
Alegre tras la barra y tan soñada
Riendo al descubrir que fue robada
La voz de una mirada en su sonrisa
Es dulce que señale tan precisa
El punto de una mancha imaginada
Volviendo a atar de nuevo la mirada
Al coro desatado de su risa.
Entonces corresponde el leve gesto
Llevándose otro verso en rebeldía
Ardiente cuando asoma su rubor,
Y vuelve a señalar en giro presto
La mancha, convertida en poesía
Si deja en la libreta su color.