Cuida bien de la Luna,
Es todo lo que pido.
Sé tú el reflejo del brillo querido
Que lleva en su rostro desde la cuna;
Sé el fuego colorido
Que aviva su precioso sentimiento
Sanando herida alguna;
Sé tú la suave brisa
Que sopla en las palabras que suspira
Llevándola en el viento;
Y vuela en su sonrisa
Mirándola en inmóvil movimiento
Si así dulce te mira...
Verás la eternidad de su momento.