A Paula
Apenas conocerte, fue confianza
Tan plena, incluso hablando tan callado
Abriendo un corazón iluminado
Ardiendo entre dos velas de templanza.
Creía ser carbón, sin esperanza,
Cediendo siempre un fuego desatado;
Tú siempre viste en mí este sol amado
Y siempre fuiste un sol en semejanza.
No pienses que por verte ahora distante
Te guardo sólo en un recuerdo frío
Pues esta hoguera ya nunca te olvida.
Tú fuiste la amistad más importante
De todo al que perdí en este vacío,
Y siempre serás parte de mi vida.