Ya no lo pienso demasiado.
Los trenes se van y no vuelven.
Las olas me acunan varado.
Ni tiempo ni frío se sienten,
Ni calor del rostro perlado.
Ya no lo pienso demasiado,
Pues pensarlo es vivir silente
Callando a la luna, callando
Los suspiros que se conmueven
Rezándole a un cisne plegado.
Ya no lo pienso demasiado.
Ya sólo lo siento, tan fuerte
Que tal vez no pueda pensarlo.
Tanto lo nublo en mi frente,
Y en mi alma aún lo pienso:
.. ...