jueves, 17 de enero de 2019

Epifanía

Disipado en el ocaso 

Del eterno cristal frío,

Reflejado en aquel tiempo 

De las tardes desveladas,

Desgarrado entre suspiros

Tembloroso acariciaba


Sus dulces ojos de noche 

Olvidados del olvido.


Anhelada contraluz 

En las olas del silencio,

Si un instante de su brillo 

Disipara la tormenta

Y eclipsando en su reposo

Reflejara en sus pupilas:


Deslumbrar podrá siquiera 

El abismo del recuerdo.


Acercaba así las manos 

Al calor del azabache,

Breve calma en el engaño

De memoria atormentada;

Reza el alma entre susurros

Si en su noche contemplara


Ardiente ilusión, 

Ausencia 

de esta amada epifanía.

Iván, el vagabundo