Me toca las narices la defensa,
Y mira que el proyecto es fascinante,
Pero esto burocrático y pedante
Carente de emoción, me crispa y tensa.
Y sé que los políticos se piensan
Que tal vez soy tontito e ignorante;
Yo mientras voy diez pasos por delante:
Dudarme de este modo es una ofensa.
Tendré que defenderlo ¡qué remedio!
Lo haré si no me vence antes el tedio
Plegando mis neuronas al sistema.
Tendré que ser buen chico ante el tutor,
Merecerá, supongo, este sopor
Sufrir la inexistencia de un problema.