A Juan Portillo, maestro de poetas
Cayendo por la calle de la pluma
Un joven vagabundo te encontró
Pirata del poema y de los gestos
Y duende coronado en escritor,
Sonrisa en una forma de soneto,
Mirada encantadora de bribón,
Palabra improvisada verso a verso,
Romance recitado de tu voz.
Cayendo en esta calle me encontraste
Tentándome a salir de mi razón
Haciendo peregrino a un vagabundo
Alegre convidándome a tu ron;
Y apenas me conoces, compañero,
Y sigues calentando como un sol
El lento crecimiento de los frutos
Y el rápido suspiro de una flor.
Por eso hoy te devuelvo la sonrisa
Con forma de romance a viva voz
Tal vez improvisando las palabras
Sinceras que te brinda el corazón;
Pues eres un pirata peregrino
Más joven de lo que nunca fui yo
Y en ti los años sólo son camino
Y todos tus caminos, versos son.